SANTÍSIMO CRISTO DE LA SANGRE
 

Cristo aparece clavado sobre Cruz arbórea después de la muerte. En ese momento se establece una relajación general de los músculos, si bien permanece la contractilidad de estos. A consecuencia de este estado de relajación los miembros descansan flácidos sobre el soporte en que se encuentran.

Es el período inicial de una serie de fenómenos mortales y el momento final de la vida. El cuerpo muerto se desploma hacia delante ligeramente escorzado a la derecha, mientras las piernas, flexionadas, se desvían hacia la izquierda.

La cabeza inclinada sobre el pecho, ojos entornados y mandíbula que cae por su propio peso. Hombro izquierdo luxado.

La policromía es al óleo con encarnación a pulimento. Tinte pálido amarillento por el cese de la circulación sanguínea y continuada perdida hemática a causa de los martirios de la pasión. Hipóstasis mas intensa de color, por haber sido muerte violenta, en piernas y brazos de color azulados, así como ligeramente verdes en el vientre. Cubre su desnudez amplio paño de pureza sujeto con soga.

   

 

Autor: Alfonso Berraquero García.

Fecha: Marzo de 1990

Material: Madera de cedro.

Medidas: 1,92 metros de altura.

Restauraciones: Ninguna, dada la juventud de la misma.

Bendición: Día 3 de Junio de 1.990 por el Rvdo. P. D. Lisardo González Reinoso (Director Espiritual de la Hermandad y Cofradía), siendo los Padrinos : D. José Barroso Arroyo y Dª Francisca Medina García.

Procesiona por primera vez el Viernes Santo 2 de Abril de 1.999

 
MARÍA SANTÍSIMA DE LOS DESAMPARADOS
 

Es una virgen de tipo clásico, edad madura, cansada y expresando un dolor contenido hacia su interior. A pesar de el, mantiene la ternura y que eleva sus ojos al cielo, entregada a la voluntad de Dios, buscando una esperanza a su dolor de Madre. Una imagen que representa su entrega a la voluntad divina. Su rostro, inclinado hacia la izquierda con la mirada elevada discretamente hacia arriba.

Autor y Fecha: Alfonso Berraquero García. 1.997.

Material: Se trata de una imagen de candelero, para vestir, y está realizada totalmente en madera de cedro.

Medidas: 1,72 metros de altura.

Bendición: Día dos de Marzo de 1.997 por el Rvdo. P. D. Leovigildo Bermejo Rodríguez, Vicario Castrense, Párroco de la Iglesia de San Francisco y Director Espiritual de la Hermandad y Cofradía, y el Rvdo. P. D. Ildefonso Pérez Alcedo, Párroco de la Iglesia Mayor Parroquial, siendo los Padrinos : D. José A. Beriquistain Barroso y Dª María José Delgado Estevez.

 

Lágrimas: Tres en cada mejilla.

Manos: Derecha que porta un pañuelo y la izquierda abierta entre suplicante y acogedora.

Distinciones: Madrina de la Asamblea Local de la Cruz Roja

 

Ajuar: Saya bordada en oro fino, en estilo decimonónico, obra de D. Jaime Zaragoza Ibañez. Manto de salida en damasco brocado color negro. Manto de salida de terciopelo color negro. Mantos y sayas en diversos colores y telas para cultos internos. Tocas de sobremanto. Tocado de encaje del s. XIX, en color beige.

Puñal pectoral, realizada en alpaca plateada. Daga de María Santísima de los Desamparados, realizada en Plata y Carey por D. Jesús Domínguez. Corona de María Santísima de los Desamparados, obra de D. Manuel de los Ríos. Está realizada en metal dorado. Lleva una pequeña capilla con la imagen del Patrón de San Fernando. Diadema de plata de María Santísima de los Desamparos, realizada por Hijos de Juan Fernández. Donado por el Gremio Sanitario de la Ciudad. Aro de Estrellas de María Santísima de los Desamparados. Cruz pectoral en plata con incrustaciones de cristal tallado. Broche de oro con su advocacion, así como joyas procedentes de donaciones. Rosarios diversos en materiales.

 
NUESTRA SEÑORA DE LA MERCED
 

Hasta el año de 1.997 fue una antigua Imagen gloriosa que bajo la advocación de la Merced recibió culto, hasta mediados del presente siglo en la Iglesia Mayor Parroquial de San Pedro y San Pablo y los desagravios. Quedando la cabeza y las manos guardadas en las estanterías de la sacristía.

Autor y Fecha: Data del siglo XVIII. Se puede encuadrar en la escuela sevillana. Su autor es anónimo.

Material: Se trata de una imagen de candelero, para vestir, y está realizada en dos tipos de madera de pino que se ensamblan en la cabeza.

La cabeza está hueca y presenta ojos de cristal, colocados posiblemente por dentro. Carece prácticamente de relieve, al tratarse de una imagen de camarín (para ser vista solamente de frente) y por tanto no procesional.

Su rostro, de pequeño tamaño, es ovalado, careciendo de entrecejo, al tratarse de una imagen letífica, presentando las típicas cejas de media luna del siglo XVIII.

   

Medidas: La imagen es de pequeño tamaño, siendo su altura de 1,38 metros.

Restauraciones: Fue transformada en dolorosa por el restaurador José Miguel Sánchez Peña en 1.985, y en 2003 por Alfonso Berraquero para recuperarla como imagen de gloria.

Bendición: 1 de Diciembre de 1.985 como primera Titular de Desamparados. 24 de septiembre de 2003 en su reposición como advocación mariana letífica.

Manos: Conserva sus manos originales destinadas a portar al Niño Jesús (en la izquierda) y un cetro (en la derecha).

Ajuar: Cuenta con dos hábitos mercedarios, uno de ellos del siglo XIX. Con ocasión del besamano extraordinario del 24 de septiembre de 2005 se recuperó un escapulario y los zapatitos originales del Niño Jesús.

 
MARÍA MAGDALENA
 

Realizada por el imaginero isleño Alfonso Berraquero García en 1999. Consta de busto, manos y piernas, así como de un cuerpo anatomizado desde 2004.

La imagen de María Magdalena se encuentra en posición semipostrada, a los pies del Santísimo Cristo de la Sangre, acompañando al mismo en su paso cada Viernes Santo.

 
 
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